Domestica continúa rescatando música caída en el olvido

27/03/2012

Las últimas referencias del sello Domestica son dos vinilos que se convertirán en objetos de suculento deseo en un futuro no muy lejano. Los porqués son bien sencillos: Por la calidad musical que hay en  sus ediciones -rescatan bandas poco conocidas que crearon una música que aún se resiste a morir- y por cómo están producidas. No ponemos en duda que otros sellos también hagan las cosas con dedicación, pero como ellos, os podemos asegurar que hay pocos, muy pocos.

Y a los hechos nos remitimos. A Haunted Sawmill, grupo creado en 1987 por Ivan Richards (voces) e Ian Williams (Sintetizadores) en Sidmouth, Inglaterra, grabó dos canciones: “The dance of death” y “Epitaph”. Ésta última tiene 4 versiones diferentes, de las cuales se conservan solo dos. Una de ellas está incluida en esta reedición en disco de 10″ con portada impresa en serigrafía y elaborada manualmente (230 copias). Además, incluye una chapa y un librito informativo sobre esta efímera formación musical. Desgraciadamente, este dúo, como muchos otros, se disolvió en 1988 y poco más se supo de ellos. Lástima, porque temas como “Epitaph”; melancólicos, densos y bailables, siempre se agradecen.

El siguiente disco, Moss Garten / Vildsvanen, es una selección de canciones que produjo Mikael Isaksson (Suecia) durante su etapa musical más activa. Entre 1982 y 1987 creó Moss Garten y un proyecto paralelo llamado Vildsvanen. Todas las ediciones que se realizaron eran limitadas (200 copias) y algunos singles están actualmente en unos precios estratosféricos. Vamos, que si consigues uno, te tendrás que dejar la pasta y algo más.  Vildsvanen es una formación que nació en 1982 con la intención de hacer una música sensiblemente diferente. En 1984 produjo “Music from the border” y entre 1984 y 1985 “Lit de Parade”. En 1987 una compañía discográfica ofreció a Mikael Isaksson un contrato musical y lo rechazó. Pero la cosa no quedó ahí. A la semana siguiente, suponemos que harto, vendió todo el material de música que tenía y lo abandonó todo. Así que, señores, estamos  delante de  una compilación que recoge varios temas de un artista que no voló más porque no quiso. Imprescindible.