Entrevista a Strange2

04/10/2011

Siempre hemos pensado que Strange2 era una sola persona, pero resulta que son dos. Es más, nos han confesado que siempre lo han sido. David Jornet y Moisés Martí están a punto de empezar un nuevo proyecto este año y nos han contado los planes que tienen. Para los que no los conozcan, decir que son dos artistas de Barcelona que tienen claro que la tecnología es lo que más ha influido en la música, hasta el punto que ha revolucionado el formato, el mercado discográfico y la manera de producirla. Piensan que en 10 años ha evolucionado más la electrónica que en 60 el Rock and Roll y consideran que en la actualidad hay una fusión inmensa de estilos, por eso no se quieren identificar con ninguno. Su próxima actuación será en Discos Paradiso de Barcelona el 27 de octubre. Ese día nos presentarán por segunda vez “De-construyendo Ciclos“, una manera diferente de tocar en directo su último álbum.

Vemos que no vienes solo, ¿quién está a tu lado?

David: Es Moisés Martí, un buen amigo y persona con la que he colaborado muchas veces en el pasado. Ahora empezamos una nueva andadura en Strange2.

¿Cómo empezó Strange2?

David: Fue un proyecto ideado en 2004, pero que empezó a tener cierta forma entre 2005 y 2006. Strange2 empezó siendo un proyecto en solitario e intentaba reflejar ese tipo de música que sólo encontrabas en las caras b de discos de los años ochenta, temas instrumentales que cuando los escuchaba me dejaban totalmente enganchado a ellos. Además de estos cortes instrumentales, las canciones de piano minimalistas de músicos como Philip Glass o Wim Mertens, siempre me han atraído mucho. Grabé la primera demo como Strange2 un poco con esta idea, y cuando tuve el álbum más o menos completo, entró a colaborar por primera vez en la producción Moisés. Él se encargó de mejorar el sonido, me oporto consejos, vino con técnicas diferentes, etc.  En definitiva, recursos para que los temas sonaran mucho mejor, ya que todo lo creé en un pequeño estudio que tengo en casa.

¿Cuándo empezasteis a colaborar?

Moisés: Empezamos con el grupo Asphalt! en 1997, después David estuvo colaborando en los directos con otra banda que formamos llamada Tannhauser, y más tarde, cuando David comenzó con su solo project, colaboré con él en cada producción. Empezamos con Partes de un todo, el primer álbum de Strange2, que además fue la primera referencia del sello de Barcelona Lovethechaos -de hecho el sello se formó a raíz de este álbum- y después continuamos con Ciclos,  álbum con el que hemos empezado a sentar las bases de cómo trabajar. Partes de un todo es un álbum más artesanal, hecho en casa. En cambio, en  el segundo disco se volcaron las pistas originales en el estudio y empezamos a trabajar una por una. Todo el proceso duró un año, pero el álbum se mezcló, se produjo y se masterizó en 3 semanas. Durante el proceso de post producción trabajamos mucho con las pistas, se añadieron arreglos nuevos y pudimos experimentar mucho para encaminar nuestro futuro.

Vemos que lleváis tiempo colaborando, ¿pero qué papel vais a tener cada uno en Strange2? ¿Como será el futuro?

Moisés: Yo tengo el papel del chino (risas). No, ahora en serio, a parte de estar involucrado en la producción de los discos y de tocar junto a David en los directos de Strange2, a partir de ahora no voy a trabajar como parte externa, sino desde dentro. Empezaremos juntos desde cero, desde la base, desde el concepto. Todo esto es algo que me apetece mucho, más que asumir otra vez sólo la producción.

David: Ahora Strange2 va a ser más conceptual de lo que ha sido hasta ahora. La idea es hacer 6 temas, un vinilo y un concepto único para tocar en directo los temas que estarán en el vinilo.  Además, empezaremos a componer sabiendo que por un lado estará la música y por el otro la imagen. Por tanto, será una fifty fifty entre música y elementos visuales.

Moisés: Este verano hicimos una prueba en un concierto que consistía en coger el álbum de Ciclos y desmembrarlo en loops -un poco como hacíamos en los directos de Asphalt!-. Este experimento nos ha dejado muy buenas impresiones porque es una forma nueva de trabajar. Las canciones no están grabadas, sólo son patrones, y la suma de patrones hacen combinaciones que a su vez construyen algo parecido a los temas del álbum. Eso sí, nunca serán igual que los originales porque en el directo creamos la parte rítmica, la de percusión y los acompañamientos. Además, si a esto le sumas la parte donde improvisa David, que es la melódica, el resultado nos gusta mucho. Consideramos que es una manera muy orgánica de hacer los conciertos, nos da mucho juego y es muy divertido. No negaremos que nos lo pasamos francamente bien, ya que hay una parte de improvisación muy importante, donde a veces puedes cometer un error garrafal o crear genialidades que no surgen nunca en un estudio. A finales de mes, concretamente el 27 de octubre actuaremos en Discos Paradiso donde presentaremos por segunda vez esta forma de hacer los directos.

Con esto que estáis diciendo, ¿no creéis que cada concierto será diferente respecto al otro ya que al desmembrar los temas previamente para reconstruirlos en directo hará que tengáis una misma base, pero resultados totalmente diferentes en cada actuación?

David: Sí, así queremos que sea. Esa es la intención. Todo esto lo hacemos porque, desde nuestro punto de vista, el problema radica en que el músico electrónico está un poco saturado del formato. En los directos siempre se utiliza un ordenador, y estamos un poco cansados de él, de llevar siempre algo programado. El ordenador siempre estará presente, pero queremos exponer nuestra música en los directos de manera diferente. Como no somos una banda clásica de guitarra, bajo y batería -tampoco descartamos incluir algún instrumento en el futuro-, nuestra intención es interactuar cada vez más con nuestra música durante las actuaciones.

Moisés: El directo en la electrónica tiene dos caminos: por un lado está la estructura de principio a fin, que es una estructura rígida aunque tú la puedas dividir en partes musicales y trabajar con la mezcla en directo -en este caso la duración y el contenido se sabe en qué orden se ejecutará porque está grabado y eso siempre te dará unas opciones y unas ventajas-. Y luego está la opción de trabajar con pequeñas estructuras que son muy flexibles (los loops) que te dan pie a construir grandes estructuras que de por si no están hechas, son nuevas y por tanto cada concierto es diferente. Otra cosa es que dependiendo de los temas del disco, puedas hacer esto o no.

Como todo músico, tendréis vuestras influencias musicales. ¿Cuáles son?

David: Influencias muchas, pero al nacer en 1971, tengo claras influencias de la música de los ochenta y finales de los setenta. Bandas sonoras de películas como Blade Runner, A Clockwork Orange, Midnight Express o la música de Alan Parson. Mi padre me ponía la cara b de Mamagama y alucinaba. También me han influenciado mucho pianistas como Sakamoto.

Moisés: Buf, mis influencias vienen de varias direcciones. Desde el industrial rítmico a las bandas sonoras que son muy evocadoras, como lo son también el sampling de textos y contenidos musicales de las películas. Luego está la orquestación clásica que tiene una sonoridad brutal y que mezclada con la electrónica -algo que han hecho Bjork o Herbert, por ejemplo- te ofrece un potencial inmenso. La electrónica quirúrgica del Glitch me encanta y me alucinan tipos como Hecq o D.Myer porque hacen posible lo tecnicamente imposible. El último disco de Arcade Fire tambien me ha impactado mucho por sus inconmesurables melodías.

¿De dónde sacáis la inspiración?  ¿Cuál es el proceso de creación?

David: Todo es empezar y trabajar. Pero a partir de ahora habrá un cambio en la metodología de trabajo de Strange2 ya que antes sólo componía yo, me metía con con el piano y creaba melodías. Ahora no quiero que sea así, quiero que Moisés forme parte del proceso de creación e interactuar al máximo. Por tanto, el proceso será distinto. Ahora todo estará creado por dos personas.

Moisés: En el álbum Ciclos hay un tema que se llama Decadence. David lo tenía empezado y se acabó con esta nueva manera de trabajar, donde vamos compartiendo el material que cada uno crea y poco a poco se va construyendo el tema. Esta experiencia la verdad es que nos ha ido muy bien y el resultado ha sido muy bueno. Pero sí, sin duda, el volver  a la composición me atrae mucho más que sólo como productor.

Sabiendo que tú, David, vives en París, ¿cómo vais a trabajar estando en diferentes ciudades?

David: Por Skype. En mi último proyecto con Nev.era ha sido así. Nos conectábamos desde casa y nos comunicábamos por Skype. Cada día trabajábamos en el proyecto, y así ha sido durante 7 meses. A partir de ahora con Moisés será igual, pero voy venir bastante por Barcelona. Además quiero que entre una voz femenina en el próximo proyecto, quizás cante o recite, ya veremos, pero sea como sea, las letras serán en francés.

¿Cómo veis Barcelona? ¿Creéis que es una ciudad que da oportunidades a los artistas locales?

David: No, rotundamente no.

Moisés: Oportunidades hay, pero si las busca el propio artista. En la escena underground los sellos y los artistas son los que acaban buscándose la vida. Está claro que no está siendo el mejor momento, pero aún podría ser peor.

David: Hay dos cosas claves. Una la idiosincracia o cultura nacional, que siempre mira antes hacia fuera que hacia dentro. Y después las instituciones, que apoyan poco a los artistas y aún menos si son electrónicos.

Moises: También está el tema del idioma. Si haces música cantada en catalán, puedes llegar a recibir el apoyo de las instituciones. Pero creo que cultura catalana no es sólo el idioma. Hay muchos artistas que hacen música en Cataluña y no cantan en catalán, seguramente ni canten y que por esta razón no reciban apoyo, no me parece bien.  Sólo ayudan a grupos como Manel, que ha salido en todos los medios catalanes habidos y por haber, pero lo que no entiendo es por qué no se apoya a más a artistas de aquí, que hacen muy buena música y son catalanes. ¿Porque no cantan?

David: En París se ven recopilatiorios de músicos catalanes que hacen música en Cataluña por todas las ferias, pero si analizas lo que le dedican a la música electrónica, te das cuenta que no nos hacen ni caso. Lamentablemente aún hay mucha gente que piensa que lo que hacemos no es música o que no consta como tal. En otros países es muy diferente. En Alemania desde los años 70 se apoya mucho a la música electrónica. Pero Cataluña se parece más a Francia, país que apoya mucho más el Soul o el Jazz que la electrónica. Eso sí, al ser París una ciudad tan grande, encuentras siempre muchas más variedad que en Barcelona.

¿Qué festival de música os gusta?

Moisés: Como experiencia personal Belio, festival que me recordó a los principios del Sónar y al que fui a tocar con David. Pero sinceramente, creo que el Primavera Sound es el que rompe la pana.

David: Me gusta el Primavera Sound porque mira mucho por los artistas emergentes y ofrece mucha variedad de músicos y artistas.

Si una Grupie os pide hacer un trío, ¿qué haríais?

Moisés: Sin pensarlo iría al notario con David y cambiaría el nombre de Strange2 a Strange3.

David: (Risas)

Si te dijeran que sólo te puedes quedar con un disco, ¿cuál elegirías?  

David: Depeche Mode – Violator

Moisés: A mi me cogería algo, pero coincido con David que sería el Violator de Depeche mode… Es el álbum.

¿Sonido analógico o digital?

Moisés: Poner una “o” significa excluir y eso no es bueno. Cada sonido es diferente y siempre te pueden aportar algo. Sin duda me gustan los dos, pero está claro que depende de lo que quieras, cogerás una cosa u otra. Es como pasa con los dj’s. Ahora nadie pincha en vinilo, de hecho chavales de 20 años que nunca han tenido la dicotomía de analógico o digital, ni lo dudan, cogen las herramientas que tiene ahora e investigan. Y la verdad, flipas con el resultado. El mundo digital nos da un sinfín de recursos. Si el tiempo que utilizas para cuadrar un disco, ahora lo puedes aprovechar para coger loops y soltarlos durante o después de la mezcla, sin duda puedes ver que la tecnología te permite hacer en directo variaciones de los temas o meter más efectos. No obstante, hay matices, el sonido analógico tiene una calidez que el digital no lo tiene ni lo tendrá.  Lo mismo pasa cuando creas música. Las facilidades que te da el mundo digital es impresionante comparado con el analógico. Puedes llegar a producir más rápido, probar más cosas, explorar más y la comodidad es infinitamente mejor. No obstante, utilizar aparatos analógicos también te puede aportar sonidos que no los consigues con las herramientas digitales. Por ello creo que es más bien un tema de compaginar las tecnologías, no de excluirlas. En ciclos hemos utilizado aparatos analógicos y lo hemos mezclado con sintes digitales y nos gustó el espectro sonoro que ofrece la mezcla.

David: Lo que ha dicho él lo suscribo totalmente, no tengo nada más que decir. (Risas)

¿Qué aparatos, instrumentos o software utilizaréis en el futuro?

David: Los que sea, la cuestión es investigar. A lo mejor de un teclado Casio sacamos un sonido que nos gusta y lo incluimos. La verdad es que no nos cerramos a nada. Incluso quizás incluyamos instrumentos clásicos en nuestros temas. Ya veremos.

Moisés: No lo sabemos aún, pero lo que sí sé es que será un proceso parecido al que hemos hecho con Ciclos, donde utilizamos aparatos digitales y analógicos. Probamos y experimentamos constantemente, ahora bien, que qué aparatos utilzaremos en el futuro, os lo diremos cuando os presentemos nuestro nuevo trabajo. Eso sí, comentar que tenemos algunos juguetes nuevos.